Ciclo de Posts “Bares Míticos de Ávila”, Capítulo I – “Los Leales”

Con este primer capítulo, el grupo de blogueros de Abulenses Exiliados, queremos comenzar un ciclo de posts cuyo objetivo será rendir tributo y sentido homenaje a todos aquellos rincones que, frente a la presión de las nuevas tendencias gourmet y los mercados de gastronomía moderna, permanecen todavía impasibles al paso del tiempo, cual aldea de irreductibles galos, resistiendo contra viento y marea frente a los locales lounge de ambiente chic, las tapas de diseño y el neoliberalismo alimentario representado en forma de kebaps y comida fastfood americana.

Hoy queremos, por tanto, reivindicar ese bar de toda la vida, con su infausto suelo repleto de palillos y servilletas usadas, con esos precios de postguerra y sus maravillosas y tradicionales tapas variadas a elegir. Porque, señores, al fin y al cabo esa es nuestra cultura y al fin y al cabo es en esos lugares donde, en compañía de amigos y seres queridos, uno se siente más que nunca como en casa.

Aunque ahora resulta que, según me informaba un buen amigo el otro día, la defensa del “bar de viejos” ha pasado a convertirse en un asunto de “hípsters”.. y ahora son, nada menos que los “gafapastas”, “dickheads”, “modernos”, llámelos usted como quiera, los que han decidido erigirse en abanderados de la cultura del palillo y los jamones colgados de la pared. Lo que son las modas!!

El canto del cisne de este nuevo movimiento hípster ha quedado reflejado en el siguiente corto documental titulado “La muerte del bar español y la invasión del plato cuadrado” (recomendación de mi amigo y también colaborador de este blog, Miguel Díaz) cuyo visionado será de vital importancia para la comprensión de la temática que aquí nos atañe.

Así que, una vez visto el documental y haciendo ya uso de nuestra nueva condición de hipsters, vayamos al grano del asunto.

revolconasHoy rendimos homenaje a Los Leales, uno de esos bares tradicionales españoles que permanece impasible a las nuevas modas, “leal” a la caña (la de verdad, en vaso de chato, no la pinta anglosajona que invade ahora las barras de muchos de los bares de la geografía española) y a la tapa casera y bien hecha. Así que uno no debería dejar de visitar en fin de semana o a mediodía para cañear en compañía de amigos y familiares, por dos simples y demoledoras razones:

  1. Cañas a euro y medio con pincho.
  2. Las mejores patatas revolconas con torreznos de Ávila.

Si con esos dos sencillos argumentos no te he desarmado ya completamente entonces vete a cenar al McDonalds o a beber gin-tonics por 14 euros.

Por tanto, desde Abulenses Exiliados queremos lanzar un triple llamamiento de concienciación a la población:

  1. ¿Para cuándo un concurso de patatas revolconas en Ávila?
  2. Dí no al gin-tonic!
  3. Estricto boicot desde ya al McDonals y el Burguer King. Fuera la comida basura del territorio amurallado!